Aura Solar I, el fraude que el PRIAN aplaudió y luego calló

¿Por qué la nueva regulación causó molestia?

La Secretaría de Energía decretó normas para regular la venta de energía al Sistema Nacional, debido que los vacíos legales permitió fraudes que afectaron el patrimonio y desarrollo de la Comisión Federal de Electricidad, uno de ellos es Aura Solar I, que se desarrolló en Baja California Sur y que la clase Política del PRI y PAN aplaudió y luego calló.

Esta nueva regulación dicta una serie de reglas técnicas que deberán cumplirse, pero no sólo eso, se establece las responsabilidades y obligaciones que tendrán estos proveedores en caso de incumplir los contratos, cosa que antes no sucedía.

Aura Solar I, un proyecto millonario, avalado y financiado por el Gobierno.

Aura Solar I, fue construida por Gauss Energía, el proyecto debía generar 82 Gigawatts por hora al año, suficiente para abastecer el consumo de 164 mil habitantes (65% de la población de La Paz).

La planta fue ubicada al noreste con el Parque Industrial La Paz, y a 2.9 km al sur donde se encuentra la subestación eléctrica Olas Altas, propiedad de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

El proyecto se justificó bajo la premisa de que La Paz es una de las zonas del país con máxima incidencia solar y una irradiación global horizontal que supera los 5.7 KW/h/m al día.

En cuanto al uso de suelo, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) determinó que la superficie no presentaba vegetación forestal alguna que pueda ser afectada.

El desarrollo cubrió una superficie de 100 hectáreas, con una instalación de 131,800 módulos policristalinos con seguidores de un eje. La inversión total del proyecto ascendió a 100 millones de dólares, y su vida útil sería de 30 años.

La Comisión Reguladora de Energía (CRE) otorgó a Aura Solar I un permiso, bajo el esquema de Pequeña Producción de Energía Eléctrica. La energía producida por esta planta se destinaría de manera exclusiva a la CFE, a través de un contrato de compraventa de energía por 20 años prorrogables. CFE pagaría la energía suministrada por el proyecto con base en el Costo Total de Corto Plazo (CTCP) del nodo de La Paz.

El parque solar se interconectaría con la subestación Olas Altas a través de una nueva línea de transmisión de 115 kilovatios y 2.9 km; y, según lo programado, empezaría la entrega de energía a la Paraestatal en el tercer trimestre de 2013. La cual nunca ocurrió.

Un fraude del que nadie habló.

En Baja California Sur, gobernantes del PRI y PAN, con bombo y platillo presumieron lo que denominaron como la Planta Solar Más Grande de México y la segunda de Latinoamérica con una inversión de 100 millones de dólares.  El proyecto fue fuertemente impulsado por los tres órdenes de gobierno: Federal (PRI), Estatal(PAN) y Municipal (PRI). Trabajaron de la mano para brindar permisos, modificar planes de desarrollo, todo para que dicho negocio recibiera dinero público. La cual fue inaugurada en marzo del 2014.

De hecho, en su anuncio el presidente de la república de aquellos años, Enrique Peña Nieto, dijo que el proyecto beneficiaría a 95mil habitantes y no a los 164mil estimados en los documentos con los que el proyecto se autorizó

Sin embargo, para septiembre del 2016 con el paso del huracán Odile la Planta Solar Más Grande de México sufrió daños inesperados, según datos de prensa, el abandono de esta planta duró 3 años, hasta que la empresa SMA Solar Technology anunció que iba a invertir para rehabilitar dicha planta, que según informes de esta empresa tenía capacidad para generar 30 Gigawatts y no los 82 que se habían anunciado, es decir una capacidad mucho menos a la que se dijo en documentos y se presumió en la inauguración.

En Septiembre de 2016, un representante de Gauss Energía, empresa encargada de la construcción y operación del Proyecto, aseguró al diario La Jornada que la planta volvería a funcionar. Negó fallas técnicas en la construcción y sostuvo que Odile no sólo destruyó la central fotovoltaica, sino también infraestructura pública y privada en Baja California Sur.

Esta fallida obra contaba con un contrato que obligaba a la CFE a comprar la enegría que produciría Aura Solar I durante 20 años, pero desde aquel momento los tres gobiernos guardaron silencio.

Nadie se hizo responsable de las fallas en la construcción de la obra por no haber previsto estas contingencias climáticas y las carencias técnicas que tenía, pues al no contar con baterías almacenadoras ni reguladores para integrarse al flujo eléctrico en la red de CFE durante los 6 meses que operó, solo generó problemas para las áreas de distribución de la paraestatal.

Ni la CFE ni la empresa se dieron a la tarea de solucionar y rehabilitar este elefante blanco que estuvo al menos 3 años sin operar, un verdadero fraude de 100 millones de dólares, para las arcas públicas y para las necesidades de suministro eléctrico de los sudcalifornianos.

Por eso no es de extrañar que las empresas que operaban sin responsabilidad alguna, y los políticos que permitían estas inversiones patito se molesten con una regulación más estricta, pero muy necesaria para asegurar un suministro eléctrico confiable, suficiente, seguro y de calidad en nuestro país.

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